lunes, 21 de noviembre de 2011

Paul Otlet y Henry La fontaine los padres de la documentación



Paul Otlet y Henri La Fontaine: Los Comienzos


Conociendo los precedentes de la Documentación basados en el desarrollo de la bibliografía y por ende de la cultura escrita y del libro, se está en disposición de estudiar a los artífices de la documentación. Documentación, es un término moderno introducido por primera vez en España por D. Javier Lasso de la Vega en su manual de documentación, en el cual define la documentación y su connotación científica, además de recoger sus principios a partir del análisis de los trabajos bibliográficos llevados a cabo por Paul Otlet.




Paul Otlet es considerado uno de los padres de la Biblioteconomía y Documentación junto con Henri La Fontaine. La repercusión de sus trabajos y actividades se vería reflejada en una importante corriente investigadora y epistemológica en todo el mundo hasta nuestras fechas.
Paul Otlet y Henri La Fontaine


Paul Marie Ghislain Otlet (1868-1944) , nació en Bruselas en 1868. Su formación y estudios superiores fueron desempeñados en la Universidad de Lovaina en París donde estudio Derecho, Sociología, Economía Política y en la que llegó a adquirir una importante reputación como bibliógrafo de prestigio. Paul Otlet es conocido por ser el fundador del Instituto Internacional de Bibliografía y haber llevado a efecto la creación de la Clasificación Decimal Universal, más conocida como CDU. Las inquietudes de Paul Otlet se centraban y fundamentaban en la organización lógica y racional de todas las ideas y principios que como positivista y estudioso de la doctrina científica había adquirido con el tiempo en su periodo universitario. Sus aportaciones fueron recogidas en la Sociedad de Estudios Sociales y Políticos fundada en Bruselas en 1891 en la cual conoció al que sería posteriormente su compañero, Henri La Fontaine (1853-1943). Ambos colaboran en la constitución del Instituto Internacional de Bibliografía de Sociología en 1893 en donde se plasmarán los pensamientos de Otlet inspirado por su profesor Edmond Picard y Ferdinand Larcier en torno a la suma de los conocimientos e ideas como motor de la ciencia, la importancia de la originalidad de las ideas y su publicación en términos de calidad y no cantidad. En estas ideas eran revolucionarias en el siglo XIX y forman parte de los valores y parámetros que la documentación moderna tiene en su código de trabajo. De hecho Otlet entendía que sin un procedimiento que permitiera tratar los documentos y publicaciones científicas, se corría el riesgo de duplicar los trabajos, especialmente en las disciplinas y ciencias humanas y sociales dado que los resultados de éstas no son tan sistemáticos como los de las ciencias naturales o puras. Para solucionar el problema, Otlet propone varias vías de solución;


a) Establecer una clasificación científica de las fuentes.
b) Elaborar un catálogo de las fuentes que incluyera indización y resumen de cada una de ellas.
Bajo estas vías o directrices, Otlet junto con La Fontaine inician un importante trabajo de bibliografía de las ciencias que trata de recopilar, organizar y clasificar las fuentes científicas, incluyendo aquellas publicaciones primarias. Este trabajo siempre continuo e inacabado dio como resultado la aparición del concepto de conocimiento científico por acumulación que en gran cantidad de definiciones e introducciones a la documentación se suscribe como punto de partida a la hora de ser tratada la ciencia. Como resultado de esta idea, publican diversos repertorios de legislación, ciencias sociales y estadística. También incorporan un repertorio onomástico de autores relacionados con las fuentes de los repertorios anteriores, que facilita la consulta por autor. Este alarde bibliográfico y repertorial no es exclusivo de Otlet y La Fontaine.


Si bien la bibliografía es conocida y elaborada desde que existen documentos manuscritos. La importancia y relevancia de las bibliografías y repertorios de Otlet y La Fontaine radican en la aplicación de un método bibliográfico para la investigación científica, a diferencia de las bibliografías tradicionales que pretendían servir como mero elemento de control, descripción y recuperación de colecciones bibliográficas. Dicho de otra forma, Otlet y La Fontaine llevan a efecto lo que se conocerá como el repertorio o bibliografía científica.


En 1985, se suceden acontecimientos de gran calado en la génesis de la documentación como ciencia y objeto de estudio. Paul Otlet accede a la primera invención en clasificaciones bibliográficas; se trata de la Clasificación Decimal de Melvil Dewey o Clasificación Dewey DDC que había sido publicada en 1876. Si bien las aportaciones de Dewey se basaban en la organización sistemática de los libros por temas numerados correlativamente, Paul Otlet aporta innovaciones como el empleo de una notación relativa decimal, símbolos para la combinación de las diversas numeraciones, capacidades relacionales de las temáticas clasificatorias, principalmente. Estas mejoras e innovaciones se tradujeron en la publicación de la Clasificación Decimal Universal, conocida como la CDU.


La nueva clasificación permitía la subdivisión de las materias y áreas de conocimiento de manera ilimitada respondiendo al principio de orden del conocimiento. Este trabajo provocó la redenominación del Instituto Internacional de Bibliografía Sociológica por Instituto Internacional de Bibliografía. Esto significó el germen del desarrollo de una nueva disciplina científica, que posteriormente se redefiniría como documentación y la toma de conciencia de un trabajo a gran escala, el proyecto RBU o Repertorio Bibliográfico Universal.

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